1. Llamas y te preguntamos para saber cuál es tu caso
Antes de salir, te preguntamos qué ha pasado, en qué calle estás y qué tipo de puerta tienes. Con esa información nos ponemos en marcha para llegar lo antes posible y con los materiales necesarios.
2. El técnico llega en 20 minutos
Llega identificado: nombre, empresa y teléfono de contacto. Una vez allí, realiza una evaluación para determinar el coste y la duración del trabajo.
3. Decides tú
Una vez hecha la evaluación, te damos el precio. Si el precio te encaja, seguimos adelante. Si no, no hay ningún coste. No cobramos la llamada, no cobramos por haberte dado el presupuesto, no cobramos el desplazamiento si al final no quieres que actuemos.
4. Trabaja y te explica lo que hace
Si hay algo que necesites saber sobre el estado de la cerradura, el bombín o el marco, te lo comenta mientras trabaja. Si detecta algo que conviene revisar aunque no sea el motivo de la llamada, te lo menciona sin presionarte.
5. Recibes factura con todo detalle
Al terminar te entregamos factura con el desglose completo: mano de obra, material si lo hay y garantía. Sin cargos que no se hayan acordado antes.