Las fincas del entorno de los Jerónimos, el Paseo del Prado y las calles del ensanche próximas al parque concentran algunas de las puertas más antiguas y valiosas de Madrid: portones de madera maciza con cerraduras de embutir de finales del XIX, puertas blindadas instaladas en los años ochenta dentro de marcos originales, y sistemas de seguridad más modernos en pisos reformados. En todos los casos, la apertura no destructiva es nuestra primera opción.